Cómo diferenciar dermatitis atópica y alergia

Si tienes picores, sequedad, descamaciones o rojeces en la piel y no sabes si es dermatitis atópica o alergia, te ayudamos a descubrirlo.

La palabra dermatitis significa, en general, inflamación de la piel. El tipo de dermatitis varía en función del «apellido» que le pongamos y, por tanto, la dermatitis atópica y la dermatitis alérgica son dos tipos distintos de dermatitis. 

Diferencias entre dermatitis atópica y dermatitis alérgica

La diferencia fundamental es el origen de la dermatitis. Mientras que la dermatitis atópica es de origen desconocido (no sabemos qué la produce), la dermatitis alérgica se produce por un agente externo

Por definición, la dermatitis alérgica se repite cada vez que la persona se pone en contacto con esa sustancia. Para considerar la dermatitis atópica como una alergia producida por algo externo, debería aparecer con cada contacto con los productos sospechosos, y mejorar o desaparecer al retirarlos, cosa que no ocurre. Por tanto, la dermatitis atópica no es una alergia.

Conocer la naturaleza de la dermatitis que padecemos es muy importante para utilizar el tratamiento más adecuado.

Características de la dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad de origen desconocido que se caracteriza por los siguientes síntomas: 

  • Suele aparecer en la infancia, casi siempre antes de los tres años de vida. 
  • La localización es muy típica, aunque varía en función de la edad (en los bebé, cara, tronco y parte externa de las extremidades en bebés; en los niños escolares, en flexuras de codos y rodilla, labios y párpados; adolescentes y adultos: cualquier parte del cuerpo y la cara)
  • Las lesiones son, en general, rojas, ásperas y descamadas, y producen mucho picor. A veces hay heridas por el rascado.

Diagnóstico y tratamiento de dermatitis atópica

La dermatitis atópica no necesita pruebas analíticas para el diagnóstico, porque los síntomas, la localización y la aparición de brotes (etapas de empeoramiento y mejoría) son suficientes para poder realizar el diagnóstico. Lamentablemente, no suele ser posible prevenir los brotes porque no se sabe con exactitud la causa que los provoca.

El tratamiento consiste en antiinflamatorios tópicos (corticoides, inmunomoduladores) o inmunosupresores orales en los casos más graves y medidas de mantenimiento consistentes en higiene e hidratación diarias con productos especialmente indicados para la dermatitis atópica.

No es raro que las personas con dermatitis atópica tengan también alergias alimentarias, asma, o alergia primaveral, pero estas enfermedades tienen distintos desencadenantes (alimentos, polvo de casa, polen, pelo de animales, etc.) y su presencia no necesariamente  influye en la dermatitis atópica. 

Características de la dermatitis alérgica de contacto 

La dermatitis alérgica está causada por el contacto con una sustancia sensibilizante a la que la persona es alérgica (bisutería, tintes de pelo o ropa, perfumes, colas y pegamentos, cemento, látex, goma, conservantes de cosméticos y medicamentos, etc).

La dermatitis alérgica de contacto tiene los siguientes síntomas:

  • Aparece en cualquier momento de la vida, cuando la persona contacta con la sustancia más de una vez. La alergia puede desarrollarse a lo largo del tiempo, es decir, podemos hacernos alérgicos a una sustancia que antes no nos producía alergia.
  • Las lesiones se localizan en la zona donde la piel tiene contacto con la sustancia que da alergia (lóbulo de la oreja, cuero cabelludo, cuello, zona del tronco en contacto con el cinturón, manos, pies, etc). Si la alergia es muy intensa, puede extenderse a otras zonas del cuerpo.
  • Las zonas afectadas se ponen rojas, calientes, y en las fases iniciales pueden tener ampollas que sueltan líquido amarillento. Con el tiempo se vuelven ásperas y descamadas. Producen mucho picor, por lo que a veces hay heridas por el rascado. 

Diagnóstico y tratamiento de dermatitis alérgica de contacto

El diagnóstico se realiza mediante pruebas de contacto (parches cutáneos). Por definición, aparece cada vez que se toca la sustancia sensibilizante y desaparece al retirarla.

Para tratar la dermatitis alérgica de contacto es imprescindible retirar la sustancia que da alergia. Desaparece en 2-3 semanas si se logra identificar la sustancia que da alergia, y antes si además se trata con corticoides tópicos. 

En resumen, las causas de la dermatitis atópica son fundamentalmente genéticas y hereditarias, y no las podemos cambiar, mientras que la dermatitis alérgica depende del contacto con un agente externo y su evitación puede curar la dermatitis.

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