Cómo cuidar las manos si te las lavas con frecuencia

El lavado de manos frecuente y el uso de geles hidroalcohólicos está haciendo que las manos de la población se resequen y requieran de unos cuidados especiales. Te contamos cómo debes cuidar la piel de tus manos para mantenerla sana y bonita.

Estamos en plena pandemia por Coronavirus y, hasta que consigamos una vacuna eficaz, debemos extremar las precauciones para evitar la transmisión comunitaria. 

Aunque la vía de contagio es fundamentalmente respiratoria (a través del aliento y las secreciones nasales), por lo que debemos utilizar continuamente mascarillas, pero también nos podemos infectar tocando superficies contaminadas. 

Para evitar la transmisión de los gérmenes y limitar la progresión del Coronavirus es necesario lavar nuestras manos con frecuencia, sobre todo si hemos tocado objetos de uso común o nos hemos tocado la nariz o la boca con ellas. 

¿Cómo es la piel de nuestras manos?

La piel de las manos se diferencia de la del resto del cuerpo en su grosor y en el número y tipo de glándulas y terminaciones nerviosas que posee. Mientras que las palmas tienen una piel gruesa y resistente, la piel del dorso es más sensible y fina, parecida a la del contorno de los ojos y el cuello. 

Las principales características de la piel de las manos son las siguientes:

  • Las palmas de las manos tienen una piel gruesa y carecen de pelo. Tampoco tienen glándulas sebáceas, aunque sí poseen muchas glándulas de sudor.
  • La piel del dorso de las manos es muy fina y apenas tiene vello. Las glándulas sebáceas a ese nivel también son pequeñas y producen poca grasa (es decir, el manto lipídico de la piel que la hidrata y la protege es escaso).
  • Los dedos tienen muchas terminaciones nerviosas, por lo que tienen gran sensibilidad al frío, al calor y al dolor. Por este motivo, las heridas producen muchos síntomas de dolor, picor y escozor.

¿Qué efectos pueden tener en nuestras manos el uso frecuente de jabones y geles hidroalcohólicos?

Los jabones tienen sustancias tensoactivas (o sustancias que producen la espuma) que a la vez que arrastran la suciedad, eliminan el manto lipídico de la piel, resecándolas y alterando la barrera cutánea. 

Los geles hidroalcohólicos no tienen sustancias tensoactivas, pero contienen una concentración de alcohol de entre el 60% y el 85%. El alcohol aumenta mucho su eficacia contra los virus pero contribuye a resecar y deshidratar todavía más la piel de nuestras manos. 

La aplicación muy frecuente de jabones y geles hidroalcohólicos empeora progresivamente la sequedad y termina produciendo irritación, tirantez y aparición de grietas o heridas. 

¿Cómo cuidar nuestras manos si las lavamos con mucha frecuencia?

Dado que en la actualidad el uso de jabones y geles hidroalcohólicos es imprescindible, es importante elegir bien los productos que usamos y mantener una serie de hábitos para protegerlas y repararlas

Estos son algunos consejos que te pueden ayudar:

  • Utiliza productos de higiene de calidad. 

Los jabones y los geles hidroalcohólicos tienen distintos componentes y concentraciones de alcohol. Elige los productos adecuados que combinen una eficacia adecuada con el respeto del manto lipídico de tu piel.

  • Hidrata tus manos con frecuencia

La hidratación nutre, regenera y protege la piel de las manos. Hidrátalas varias veces al día con cremas nutritivas que se absorban bien y no contengan sustancias que den alergia. Si las hidratas justo después de lavarlas la hidratación será más eficaz.

En caso de que, incluso siguiendo las recomendaciones anteriores, tengas las manos irritadas y con heridas, valora si es posible que utilices guantes. Los guantes evitarán el contacto de tus manos con el jabón o el gel hidroalcohólico pero si tocan superficies contaminadas pueden transmitir los gérmenes. Por tanto, si usas guantes, debes lavarte las manos con la misma frecuencia que si no los llevases puestos. 

Recuerda que debes de consultar a tu médico si, a pesar de todas las precauciones, la piel de tus manos está irritada y te escuece cuando te las lavas.

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