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Soluciones para acelerar la curación de tus heridas en la nariz

Soluciones para acelerar la curación de tus heridas en la nariz

Las heridas en la nariz son muy molestas y a veces se crea un círculo vicioso que impide su cicatrización. Estos trucos te ayudarán a sanarlas rápidamente.


Nuestra nariz constituye, además de un rasgo característico de la fisionomía facial, el órgano que nos permite respirar. En ella tenemos el sentido del olfato y un filtro que sirve de defensa contra los gérmenes y la suciedad presentes en el aire y que intentan acceder al interior de nuestro cuerpo.

La parte interna de la nariz se encuentra recubierta de una mucosa con muchos vasos sanguíneos, húmeda y cubierta en parte por vellosidades que permiten que el aire frío que respiramos se caliente y se limpie antes de llegar a los pulmones.

Las heridas en la nariz son muy molestas, incluso dolorosas. Además, obstaculizan las funciones respiratorias, olfativas y defensivas. Por eso es tan importante que mantengas tu nariz en buen estado.

¿Qué puede causar una herida en la nariz?

Las heridas en la nariz pueden ser externas o internas y sus causas son variadas.

Heridas externas:

Normalmente están más relacionadas con golpes o traumatismos: una caída, un tropezón contra una puerta, un codazo fortuito. Pueden ocasionar, además de la contusión, una lesión externa.

Ciertas infecciones, causan lesiones en la zona nasal externa, aunque pueden extenderse también al interior de la nariz.

Los arañazos que se producen por rascarse en exceso, o los producidos por un gato, un perro, etc. tienen como consecuencia también la aparición de heridas.

El roce de las gafas, sobre todo si están apretadas, puede causar una pequeña herida.

Heridas internas:

Son habitualmente mucho más molestas, además de más difíciles de cuidar y curar, pues la zona es menos accesible. Son heridas en contacto continuo con la humedad y muy expuestas a las agresiones de los microorganismos, la polución, el polvo y la suciedad presente en el aire.

Las causas de una herida interna en la nariz pueden ser:

  • Fragilidad capilar: al ser una zona con tanto vaso sanguíneo, si estos están debilitados, pueden producir sangrados y lesiones.
  • Resfriados y/o alergias: la rinitis y la congestión nasal, unidas al roce de sonarse y el uso frecuente del pañuelo –sobre todo los de papel que resecan la mucosa- producen con mucha facilidad pequeñas heridas en la mucosa nasal.
  • Sequedad nasal: puede ser debida al ambiente seco que producen calefacciones y aires acondicionados, al uso inadecuado de descongestionantes nasales, ciertos medicamentos,  etc. La mucosa nasal, al resecarse, se agrieta con facilidad produciendo heridas.
  • Exposición a irritantes: los olores fuertes, productos químicos, humo del tabaco, polución ambiental, etc., irritan la mucosa y pueden llegar a producir lesiones.
  • Piercings: además de la propia herida que se realiza para ponerlo, el tener un objeto en la nariz facilita que se produzcan lesiones.

Cuidados y hábitos para evitar heridas en la nariz

La prevención es la mejor manera de mantener la salud de tu nariz en perfecto estado. Para ello, te recomendamos que tengas los siguientes cuidados:

Mantén una buena hidratación para evitar la sequedad de la mucosa bebiendo abundante agua o infusiones y evitando los ambientes secos, por ejemplo, usando humidificadores.

Evita o limita el uso de pañuelos de papel.

Si tienes abundante mucosidad en las fosas nasales, ayúdate del agua de mar y luego suénate con mucho cuidado.

En caso de resfriado, gripe o alergias, aplica diariamente pomadas o bálsamos hidratantes y/o reparadores en la zona, para mantener la piel y la mucosa en mejor estado.

Evita los agentes irritantes, como el humo del tabaco, los ambientes cargados, etc.

Soluciones para una rápida curación de las heridas de la nariz

Te proponemos unas pautas para que la herida se cure cuanto antes y tengas las menos molestias posibles:

Primero debes mantener la herida limpia con agua tibia y suero salino.

Después seca la zona con una gasa, muy suavemente y sin arrastrar, con pequeños toques.

Para acelerar el proceso, una vez que la herida este limpia y seca, aplícate una crema, bálsamo nariz y labios o bien un hidratante de la mucosa nasal que hidrate la zona y aporte activos reparadores y cicatrizantes que mejoren el proceso natural de curación de la piel.

Tienes que mantener la mucosa húmeda. La sequedad aumenta la irritación, por eso es recomendable usar humidificadores, y evitar los ambientes muy secos o calefactados.

Evita tocar la nariz el mayor tiempo que te sea posible. De esta manera, el producto reparador hará su efecto durante más tiempo y además evitarás causar más irritación. Si tienes que limpiarte la nariz hazlo de la manera más suave posible.

Ya verás como siguiendo nuestros consejos pronto disfrutarás nuevamente de tu nariz libre de molestas heridas o irritaciones y lista para disfrutar de todas las fragancias que nos rodean.