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¿Qué diferencia hay entre eritrosis y cuperosis?

¿Qué diferencia hay entre eritrosis y cuperosis?

Es muy probable que en algún momento hayas notado como tu piel se enrojece de pronto y sin saber muy bien por qué. Te contamos por qué puede ser y cómo puedes solucionarlo.


Es muy probable que en algún momento hayas notado como tu piel se enrojece de pronto y sin saber muy bien por qué. También es posible que tu piel tenga tendencia a enrojecerse con facilidad y dudes de si se trata de una alteración o de una patología. Incluso puede que ese enrojecimiento sea tan habitual que temas que acabe siendo algo continuo. ¡Eso, es eritrosis!

¿Qué es la eritrosis?

La palabra eritrosis tiene su origen en la palabra griega “erythros”, que significa rojo.

Se trata de una alteración de la piel en la que se observan rojeces de manera muy frecuente en el rostro, sobre todo en la frente, la nariz y las mejillas.

Es un trastorno benigno que afecta con mucha mayor frecuencia a las pieles muy claras y sensibles y que es causa muy frecuente de consultas.

En una primera fase el enrojecimiento es ocasional pero su frecuencia, si no se trata o se cuida con productos adecuados, puede ir aumentando hasta llegar a ser permanente.

¿Qué es la cuperosis?

La cuperosis es una afección dermatológica de la piel de la zona facial en la que aparece un enrojecimiento casi permanente que se acompaña además de irritación y generalmente de dilatación de los pequeños capilares de la zona de las mejillas que se hacen visibles y dan un aspecto de filamentos o tela de araña (telangiectasias).

La eritrosis y la cuperosis pueden coexistir. Con mayor frecuencia, una eritrosis puede, con el tiempo, convertirse en una cuperosis. Ambas pueden representar estadíos tempranos de una rosácea que aún no está completamente desarrollada.

Al igual que en el caso de la eritrosis, esta afección origina muchas consultas ante las dudas de cómo tratarla y cuidarla para conseguir un alivio rápido y una disminución de los síntomas a largo plazo.

¿Porqué se originan la eritrosis y la cuperosis?

Ambas problemáticas, como ya hemos comentado, están relacionadas y tienen un origen común: la alteración de la microcirculación sanguínea en los vasos que irrigan la zona.

Los capilares son los vasos sanguíneos más finitos, los que llegan con la sangre cargada de oxigeno y nutrientes hasta las células. En la zona central del rostro, estos vasos tan delgados se ven sometidos a procesos de dilatación (se ensanchan) y contracción (se estrechan) con bastante frecuencia, por la acción de diferentes agentes.

Con el tiempo, tras ensancharse y estrecharse muchas veces, la dilatación de los capilares puede hacerse permanente.

Al ser menos resistentes que otros tipos de vasos sanguíneos y con paredes tan finas, estosprocesos de dilatación y contracción de los capilares hacen que cada vez su pared sea más frágil y menos impermeable, de manera que el proceso va empeorando cada vez más y se agravan los síntomas.

En las pieles más finas, blancas y sensibles, la dilatación de los capilares, hace que se aprecie muchísimo más tanto la aparición de la venas dilatadas como la rojez y por eso vemos con mucha más frecuencia tanto eritrosis como cuperosis en este tipo de pieles.

Cómo cuidar y tratar la eritrosis y la cuperosis

Por un lado los cuidados se basan en evitar los factores que pueden originar o empeorar el problema de la microcirculación y por otro en utilizar los productos más adecuados para tu rutina diaria a nivel de limpieza, hidratación y protección.

Debes evitar los cambios bruscos de temperatura, pues con ellos evitarás parte de los procesos de dilatación o contracción de la piel que terminan provocando rojeces en la piel. Tampoco es recomendable que te expongas a calor o frío intensos, ya que resecan mucho la piel además de producir cambios en la anchura y la elasticidad de los capilares.

La radiación solar es uno de los factores que debes evitar para cuidar tu piel en general y especialmente si tienes enrojecimiento. Y por supuesto, aún más,  te recomendamos prescindir de las las cabinas de rayos UVA.

El estrés y las emociones intensas suelen generar los cambios vasculares comentados, tener estrategias para gestionarlos puede ayudar a controlar estas afecciones.

Las comidas y bebidas muy calientes, muy especiadas o picantes tampoco son adecuadas para ti si sufres enrojecimiento.

Respecto a la rutina diaria es importante que utilices un producto de limpieza muy suave, que evites en lo posible los que requieren aclarado con agua, optando mejor por un limpiador calmante tipo agua micelar o similar que sea suave con la limpieza, sin irritar más la piel.

La hidratación de tu piel es un primordial para que se sienta cómoda, fresca y calmada. Si te molesta mucho que se aprecie la rojez te recomendamos que uses una crema con color (BBcream) que al mismo tiempo que te hidrata y te calma,te ayuda a disimular el tono rojizo con los pigmentos.

Por último es imprescindible que te protejas adecuadamente del sol y de otros factores ambientales como la polución, ya que ambos están muy relacionados con el estado de piel.

¿Sabes ya como tienes que cuidarte si tienes eritrosis o cuperosis? Con nuestros consejos es muy fácil, ¡empieza hoy mismo!