Menú
Aprende a tratar tus labios cortados para favorecer la recuperación

Aprende a tratar tus labios cortados para favorecer la recuperación

Tus labios están constantemente expuestas a la agresión de los agentes externos. Aprende cómo favorecer su recuperación si están secos o agrietados.


Tus labios, como el resto de tu rostro, son de las pocas zonas que están continuamente expuestas a la agresión de los agentes externos: el frío, el viento, el calor, la polución, el sol, etc. Si a esto le unimos el hecho de que la piel de los labios es muchísimo más fina que la de otras zonas de la cara, tenemos una buenísima combinación para llegar a sufrir con los molestos labios cortados.

En los labios tenemos una mínima cantidad de glándulas sebáceas, las que proporcionan parte de los lípidos que protegen la piel, entre otras cosas, de la deshidratación. Por eso, es tan frecuente la sequedad labial.

Tampoco tenemos en los labios melanina, lo que hace que la zona sea especialmente sensible a los efectos de la radiación solar.

Causas de la sequedad de los labios

Al igual que ocurre con la sequedad nasal, son varios los factores que pueden causar que los labios se resequen:

  • El frío y el calor intensos, que en una piel más desprotegida, como la de los labios, causan una rápida pérdida de agua.
  • Los cambios bruscos de temperatura, que favorecen la deshidratación.
  • El aire acondicionado y la calefacción resecan el ambiente y, con él, también la fina y delicada piel de los labios.
  • El tabaco. El contacto del cigarrillo con la piel del labio produce sequedad e irritación. Si fumas, lo mejor que puedes hacer por tu salud, y por el cuidado de tus labios, es dejarlo.
  • El uso de productos cosméticos no adecuados, o que no estén formulados específicamente para la zona labial, pueden producir sequedad e irritación.
  • Llevar una alimentación desequilibrada puede producir una carencia de vitaminas A, B y C y otros micronutrientes que favorecen la deshidratación de los labios.

¿Cómo evitar que tus labios se resequen?

Para evitar que los labios lleguen a resecarse debes ser constante en tus rutinas de hidratación, tanto de manera interna con la ingesta de al menos un litro y medio de agua al día, como de manera externa con la aplicación de un protector labial o una crema o bálsamo hidratantes y protectores. Si lo haces a diario, notarás cómo la hidratación de tus labios mejora muchísimo.

Evita los ambientes secos debidos al clima o al uso de aire acondicionado y calefacción. En casa puedes usar un humidificador, que es muy útil para esos casos.

Utiliza productos cosméticos formulados específicamente para cuidar la fina piel de los labios, que no causen irritaciones.

Deberás evitar la excesiva exposición al sol y, cuando lo hagas, usar un labial con protección solar.

Exfolia tus labios una o dos veces por semana, así eliminarás las pequeñas pieles levantadas y conseguirás tenerlos más suaves.

Consejos para cuidar los labios secos

Para cuidar de tus labios resecos y conseguir que vuelvan a lucir suaves y bonitos debes aplicar dos o tres veces al día un producto específico para los labios. Una barra, un bálsamo o una crema labial que les aporte el agua y los lípidos que necesitan y, al mismo tiempo, los proteja de las agresiones externas como el sol, el clima o el polvo, creando una barrera sobre ellos.

Además, es conveniente que evites humedecer los labios con tu lengua. Es un acto reflejo, casi instintivo: notas el labio seco y lo humedeces con tu propia saliva, pero esto, lejos de ayudar a hidratarlo, consigue el efecto contrario, produciendo más deshidratación y una posible irritación del labio debida a los componentes de la saliva.

También debes evitar morderlos, tirar de las pieles levantadas, fumar, mordisquear objetos, tocarlos con los dedos, etc.

Finalmente, aplícate un labial con protección solar cada día antes de salir a la calle. Puede ser el mismo que utilices para hidratar u otro diferente.

Consejos para curar unos labios cortados

Los labios cortados no suponen un problema importante de salud, pero sí que resultan muy molestos, incómodos e incluso dolorosos.

Por eso, si tienes los labios cortados, seguro que estás deseando que se curen lo antes posible. Y esto es lo que tienes que hacer para lograrlo:

  • Asegúrate de mantener limpia la zona para que la grieta no se infecte.
  • Si el corte sangra, primero debes parar la hemorragia. Puedes, por ejemplo, hacer presión con una gasa.
  • Una vez limpia la herida, la secaremos con una gasa con mucho cuidado para no producir más irritación y aplicaremos un bálsamo o crema reparadora y cicatrizante que ayuden a calmar, hidratar y cerrar la grieta.
  • No comas ni bebas nada durante el mayor tiempo posible tras aplicarte la crema protectora.
  • Reaplica el producto cada 4/6 horas.
  • Evita el contacto de los labios con la pasta de dientes a la hora de limpiarte la boca.
  • No toques la grieta con la lengua ni con los dedos, causarás más irritación y aumentarás el riesgo de infección.
  • Nunca arranques la costra que haya aparecido en una grieta. Si lo haces estarás retrasando la curación y es posible que incluso te acabe quedando una cicatriz.

Ahora que ya sabes cómo evitar las heridas y curar los labios cortados, volverás a gozar de ellos sin molestias. Con estos consejos conseguirás unos labios sanos y atractivos que te permitirán disfrutar intensamente tu día a día.