Menú
Los 3 productos esenciales para evitar la irritación de tu piel sensible

Los 3 productos esenciales para evitar la irritación de tu piel sensible

Aunque es difícil no sufrir nunca una irritación en la piel, con estos productos y consejos vas a poder evitar que sea una constante en tu vida.


Existen muy pocas personas, quizá ninguna, que puedan decir que se han librado de sufrir alguna vez una irritación en la piel: picor, enrojecimiento, inflamación e incluso dolor. Estas molestias son más habituales cuando tienes la piel delicada y sensible.

Cuando se produce una irritación, además del malestar, aparece también con frecuencia sequedad y se daña la función barrera de la piel.

Causas principales de irritación

Pueden causar irritaciones elementos, sustancias o agentes externos o internos, siendo las más habituales:

  • Cosméticos: los componentes de ciertos productos cosméticos como el alcohol, los detergentes de los jabones, los perfumes, etc. pueden resultar agresivos para las pieles sensibles y producirles irritaciones.
  • Sol: no solo la radiación solar es irritante, sino que las pieles dañadas por el sol son más sensibles a otros irritantes.
  • Sustancias químicas como el cloro, los ácidos, ingredientes de productos de limpieza, etc. son potencialmente irritantes.
  • Sudor: la humedad puede irritar una piel sensible, sobre todo si se acompaña del roce de ropa o calzado.
  • Tejidos: los sintéticos que no facilitan la transpiración son los que pueden provocar con más facilidad una irritación.
  • Xerosis: por un lado, la piel seca es más débil y fácilmente irritable que una piel bien hidratada. Por otro, cuando se presenta una importante sequedad suele aparecer también picor y el rascado produce irritación cutánea.
  • Dermatitis atópica: es una patología en la que la estructura y la función barrera de la piel están alteradas con lo cual es más permeable al paso de una mayor cantidad de agentes irritantes.
  • Alergias: las reacciones alérgicas dermatológias van acompañada de signos de irritación.cuando nuestro cuerpo responde ante alguna sustancia con una reacción alérgica, va normalmente acompañada de irritación.

Hábitos que te ayudarán a evitar la irritación

Existen ciertos hábitos que te ayudarán a evitar, o disminuir al menos, la frecuencia de las irritaciones:

Para limpiar tu piel opta por la ducha antes que por el baño, pues este deshidrata más la piel. Además, es conveniente que el agua esté templada.

A la hora de secarte, opta por toallas de algodón que nunca debes frotar sobre la piel, sino utilizar con suaves toques. Otra opción es usar un albornoz.

Protégete del frío en invierno. Causa tirantez, picor y sequedad. Abrígate sin olvidar las manos, el cuello, las orejas, etc.

Sigue una dieta adecuada rica en frutas y verduras, te aportarán las vitaminas y antioxidantes necesarios para tu piel. No te olvides de beber abundante líquido para mantener tu cuerpo bien hidratado.

Evita los tóxicos como el alcohol y el tabaco, son perjudiciales tanto para tu piel como para tu salud en general.

Descansa adecuadamente tu cuerpo, unas 7 u 8 horas diarias. La piel se repara y regenera mientras duermes.

Productos indispensables para cuidar tu piel sensible y evitar la irritación

Para cuidar una piel sensible, que tiene una mayor tendencia a la irritación, debes ser muy constante y seguir una rutina mínima de cuidados diarios que incluye el uso de 3 productos esenciales:

Limpieza

Con un limpiador muy suave, tipo syndet, un jabón con un pH 5.5 similar al de la piel sana. Puede ser líquido o compacto, o incluso con un aceite de ducha que, además de limpiar suavemente, aporte lecitina y otros lípidos para mejorar la hidratación de la piel. Para la limpieza facial puedes optar también por un gel suave o un agua micelar.

Hidratación

Con lociones o leches corporales que mantengan el pH adecuado de la piel sana y que, además de hidratar la piel, sean emolientes. En otras palabras, necesitas nutrir la piel aportando lípidos naturales y ayudando así a que la función barrera de la piel se mantenga en un estado adecuado, protegiéndonos mejor.

Protección

Como hemos comentado, la radiación solar es fuente de irritación en la piel, y, aunque a veces no nos demos cuenta, nos afecta durante todo el año, no solo en verano. Por eso es imprescindible que utilices un producto que proteja del sol aquellas zonas expuestas de tu piel sensible todos los días.

De manera ideal, el producto que utilices, te debería proteger de otros agentes externos como la polución o el sudor.

Otros cuidados

Una piel sensible agradecerá que completes esta rutina con algunos cuidados extra, por ejemplo:

  • Utiliza una mascarilla calmante e hidratante una o dos veces a la semana. Te ayudará a cuidar la piel de tu rostro y mantenerla hidratada y protegida.
  • Agua termal que puedes tener a mano para aplicar en el momento que notes cierta molestia o irritación.
  • Si utilizas desodorantes o colonias, asegúrate de que sean productos que estén formulados y testados en pieles sensibles.
  • Productos específicos para el cuidado de las zonas más expuestas y delicadas, como las manos o los labios.

Si eliges los productos adecuados y sigues a diario la rutina de cuidados notarás que tu piel sensible está mucho más fuerte, sana y bonita y que tú puedes disfrutarla más sin pensar en las molestas irritaciones.