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Cómo puedes cuidar la piel seca de tus pies en verano

Cómo puedes cuidar la piel seca de tus pies en verano

En veranos la piel de tus pies puede estar especialmente seca. Descubre la forma de cuidarlos para disfrutar el verano al máximo.


Seguro que más de una vez has oído o leído sobre lo importante que es cuidar de tus pies de la manera adecuada. Por supuesto sabes que son tus pies los que soportan el peso de tu cuerpo cada día pero, normalmente, no se les da ni la importancia ni los cuidados que se merecen.

Es muy frecuente que nos acordemos de ellos solo cuando nos causan algún problema o molestia, o cuando llega el buen tiempo y toca destaparlos. ¿A que te ocurre esto a ti también? Vamos a aprender a cuidarlos para lucirlos en todo su esplendor.

Causas de la sequedad en los pies

La piel que cubre tus pies es un poco distinta a la de otras zonas de tu cuerpo:

  • Es más gruesa debido al peso que debe soportar.
  • Es pobre en glándulas sebáceas, y por lo tanto en lípidos, de manera que tiene una mayor tendencia a la deshidratación y a la sequedad.
  • Tiene un mayor número de células adiposas en la capa más interna, la hipodermis, gracias a las cuales se aumenta la amortiguación de las plantas y se soporta más fácilmente el peso al caminar.

El grosor y la falta de lípidos son las dos causas principales de que la piel de tus pies sea más seca y necesite un aporte extra de hidratación.

Además, es muy habitual que no los hidratemos con frecuencia, no ya a diario, que sería lo ideal, si no que muchas veces ni siquiera lo hacemos semanalmente. Y sin un aporte de hidratación y nutrición difícilmente podremos evitar la sequedad.

El uso de calzado no adecuado, que no se adapte bien a tus pies, es también una causa frecuente de sequedad y molestias en los pies.

¿Porqué se secan más los pies en verano?

Cuando llega el verano los pies pasan más tiempo al aire libre, descalzos o con sandalias o zapatos abiertos. Así, el contacto con el aire seco y la acción del sol incrementan las posibilidades de deshidratación.

Además de la radiación solar y la sequedad ambiental, el calor, caminar descalzos, el cloro de la piscina, la arena y el salitre de la playa, el roce del calzado contra la piel, etc. son también factores que causan un aumento de la deshidratación en tus pies.

Utilizar zapatos sin talón hace que que el roce y la presión sean mayores en la zona, dificultan la circulación y con ella el aporte de oxigeno y nutrientes a las células de la piel de los pies, aumentando el engrosamiento, la descamación y la sequedad.

Recomendaciones para prevenir la sequedad

Para evitar que la piel de tus pies se reseque en exceso te recomendamos invertir en un calzado de calidad que se adapte a tus pies.

Hidrata tus pies a diario, como haces con el rostro o con el cuerpo, aportar agua y lípidos a la piel de tus pies es imprescindible para evitar que se resequen.

Es muy importante también cuidar la alimentación, beber suficiente líquido, agua principalmente, incluir tres piezas diarias de fruta y dos raciones de verduras que aportan nutrientes importantes para la piel, no abusar de los precocinados ni de los azúcares y las grasas, …

Evita el alcohol y el tabaco, que además de otros muchos efectos nocivos para tu salud, dificultan la circulación y favorecen la aparición de problemas en los pies.

No te olvides de proteger tus pies del sol, es una zona en la que con frecuencia nos olvidamos de aplicar el fotoprotector y que puede quemarse con facilidad después de haber estado todo el invierno cubierta.

Consejos para cuidar la piel seca de tus pies

Para cuidar y tratar la piel seca de tus pies debes seguir los siguientes pasos:

Limpieza diaria de los pies con agua no demasiado caliente y un jabón suave, que limpie sin retirar en exceso los ya escasos lípidos que de por sí tiene esta zona de tu cuerpo.

Es importante también no abusar ni de la higiene –una vez al día es suficiente normalmente- ni del tiempo de esta.

Si tienes los pies con durezas o engrosamientos puedes pasarte a diario en la ducha una piedra pómez o lima específica para pies, pero sin rascar o presionar demasiado. La idea es ir poco a poco ayudando a eliminar la capa engrosada pero sin causar mas molestias.

Tras la limpieza deberás secar los pies con cuidado, procurando dejarlos bien secos pero sin frotar con la toalla para evitar hacerte roces o heriditas.

Una vez secos, llega el turno de la hidratación. Debes aplicar una crema adecuada a la zona, pues como ya hemos comentado sus características son diferentes a las de otras partes de tu cuerpo.

Una vez a la semana es recomendable utilizar un exfoliante para ayudar a que la piel se renueve. Y después de la exfoliación, una mascarilla para los pies que puedes hacer aplicando por la noche la crema hidratante en una capa más gruesa y cubriendo los pies con unos calcetines de algodón para que penetre mejor.

Si los engrosamientos y durezas son importantes, tienes callos o se te han hecho heridas, debes acudir al podólogo para que estudie tu caso y te recomiende un tratamiento adecuado.

Si tienes los pies secos, o descamados, no dudes en seguir estos consejos y verás como en unos pocos días ¡no reconocerás tus propios pies!